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Testosterona

Testosterona

Factores que bajan su nivel y cómo mejorarla

📚 Episodio basado en las siguientes fuentes y referencias:


• Romero Crespo, A., Fernández Siles, J., Martí Flores, J. M., Rivero Esteban, J. A., García Galisteo, E., España Navarro, R. — *Hipogonadismo masculino y terapia con testosterona: evidencia clínica actual y controversias*. Revista Internacional de Andrología, 2026. DOI: 10.22514/j.androl.2026.003. Revisión narrativa de autores españoles, publicación de referencia en andrología en español, que resume el modelo de saturación de testosterona y los avances en la comprensión fisiológica del hipogonadismo masculino, los efectos documentados de la terapia de reemplazo (TRT) sobre función sexual, composición corporal, densidad ósea, parámetros metabólicos y estado de ánimo, así como las controversias vigentes sobre riesgo cardiovascular, cáncer de próstata y seguridad a largo plazo

https://www.intandro.com/articles/10.22514/j.androl.2026.003


• Lincoff, A. M., Bhasin, S., Flevaris, P. et al. — *Cardiovascular Safety of Testosterone-Replacement Therapy* (Ensayo TRAVERSE). The New England Journal of Medicine, 2023; 389: 107-117. DOI: 10.1056/NEJMoa2215025. Ensayo clínico multicéntrico, aleatorizado, doble ciego, controlado con placebo y de no inferioridad sobre 5.246 varones de 45 a 80 años con hipogonadismo bioquímico (dos determinaciones matutinas de testosterona inferiores a 300 ng/dl) y enfermedad cardiovascular preexistente o alto riesgo cardiovascular: la terapia de reemplazo con gel transdérmico de testosterona al 1,62 % fue no inferior a placebo respecto a la incidencia de eventos cardiovasculares adversos mayores a lo largo de un seguimiento medio de 22 meses. El estudio observó, no obstante, mayor incidencia de arritmias no fatales (incluida fibrilación auricular) y de eventos tromboembólicos venosos en el grupo de testosterona, hallazgos que conviene incorporar al balance individualizado

https://www.nejm.org/doi/pdf/10.1056/NEJMoa2215025


• Snyder, P. J., Bauer, D. C., Ellenberg, S. S., Cauley, J. A., Buhr, K. A., Bhasin, S. et al. — *Testosterone Treatment and Fractures in Men with Hypogonadism*. The New England Journal of Medicine, 2024; 390 (3): 203-211. DOI: 10.1056/NEJMoa2308836. PMID: 38231621. Subestudio del ensayo TRAVERSE coordinado por la Perelman School of Medicine de la Universidad de Pensilvania que evaluó la incidencia de fracturas clínicas en varones de mediana edad y mayores con hipogonadismo durante un seguimiento mediano de tres años: el tratamiento con testosterona NO redujo la incidencia de fracturas en comparación con placebo, e incluso resultó numéricamente superior en el grupo de testosterona, un resultado inesperado dado el efecto positivo conocido sobre la densidad ósea. Hallazgo que invita a prudencia interpretativa: la mejora de la densidad ósea documentada en estudios previos no se traduce automáticamente en menor riesgo de fractura clínica

https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/38231621/


• Martínez Jabaloyas, J. M., Queipo Zaragozá, A., Ferrandis Cortes, C., Queipo Zaragozá, J. A., Gil Salom, M., Chuan Nuez, P. — *Cambios en las hormonas sexuales en varones mayores de 50 años. Prevalencia de niveles bajos de testosterona y factores de riesgo*. Actas Urológicas Españolas, 2008; 32 (6): 603-610 (Servicio de Urología y Laboratorio de Bioquímica Clínica del Hospital Clínico Universitario de Valencia, y Servicio de Urología del Hospital Clínico de Sagunto). Estudio transversal sobre 230 varones sanos españoles mayores de 50 años con determinaciones de testosterona total, libre, biodisponible, sulfato de dehidroepiandrosterona, estradiol, LH, FSH y prolactina, que documenta la frecuencia del hipogonadismo bioquímico en la población masculina española mayor de 50 años y los factores clínicos y sociodemográficos asociados a niveles bajos de testosterona

https://scielo.isciii.es/scielo.php?pid=S0210-48062008000600005&script=sci_abstract&tlng=en


🔎 Recursos de información extra y ayuda


• ASESA — Asociación Española de Andrología, Medicina Sexual y Reproductiva

https://www.asesa.org/


• Asociación Europea de Urología (EAU) — Guidelines on Sexual and Reproductive Health

https://uroweb.org/guidelines/sexual-and-reproductive-health


• AEMPS — Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (regulación de tratamientos hormonales y advertencias sobre suplementos no autorizados)

https://www.aemps.gob.es/


• Sociedad Española de Urología (AEU)

https://www.aeu.es/


• Clínica Universidad de Navarra — La testosterona y la salud masculina

https://www.cun.es/


🎙️ Show Notes — Episodio: Testosterona en hombres


Una hormona que regula la energía, el músculo, el ánimo, el sueño y la salud cardiovascular. Y que responde a los hábitos como pocas.


¿Por qué la testosterona, una hormona presente en prácticamente todos los tejidos del cuerpo masculino y central para la energía, el músculo, el ánimo y la salud cardiovascular, se ha convertido en un tema que se habla mucho en el gimnasio y poco en la consulta? ¿Por qué los hombres españoles consultan menos que las mujeres a edades equivalentes, y consultan más tarde? ¿Por qué frases como "los hombres no lloran", "no seas dramático" o "cosas de la edad" siguen funcionando como instrucción cultural que retrasa el paso al médico de cabecera precisamente cuando los síntomas son más reversibles? Y ¿qué dice la evidencia clínica más reciente sobre qué se puede hacer con los hábitos antes de pensar en suplementos o en terapia hormonal?


En este episodio recorremos la testosterona masculina con información rigurosa y operativa, anclada en datos españoles y en la evidencia internacional más sólida. Sin alarmismo y sin clichés. Con el ensayo TRAVERSE del New England Journal of Medicine resolviendo veinte años de dudas sobre seguridad cardiovascular de la terapia de reemplazo. Con la revisión española de Romero Crespo y colaboradores publicada en la Revista Internacional de Andrología en 2026. Con el estudio del Hospital Clínico Universitario de Valencia documentando la prevalencia en hombres españoles mayores de 50. Y con un plan de acción de cinco palancas que funcionan, con evidencia y sin marketing.


Empezamos por la fisiología básica. La testosterona es el andrógeno principal del organismo masculino, pero llamarla simplemente "la hormona sexual" se queda corto: sus receptores están repartidos por prácticamente todos los tejidos, desde el cerebro hasta los vasos sanguíneos, pasando por el hígado, los huesos, el corazón y el tejido graso.


Se sintetiza principalmente en los testículos, en las células de Leydig, bajo la dirección de una cadena de señales hormonales que parte del hipotálamo y pasa por la hipófisis. Una fracción menor —en torno al 5 %— la producen las glándulas suprarrenales. Los niveles siguen un ritmo circadiano: son más altos a primera hora de la mañana y descienden a lo largo del día. Y, lo más relevante para este episodio: la testosterona es una de las hormonas que con más claridad responde a los hábitos de vida. No es un destino biológico fijo. Es una palanca que se puede mover.


Definimos el declive. El pico de testosterona en el hombre se alcanza en torno a los 20 años. A partir de los 30, los niveles empiezan a descender de forma gradual, a un ritmo aproximado del 1 al 2 % anual. Es una curva lenta y silenciosa que rara vez produce síntomas bruscos; lo que produce es una acumulación progresiva de cambios que muchos hombres atribuyen sin más a "hacerse mayor" o "al estrés del trabajo": más cansancio, menos energía, más dificultad para ganar músculo, más facilidad para acumular grasa abdominal, menos claridad mental, cambios en el estado de ánimo, menor motivación y, a veces, cambios en el deseo o la función sexual.


A partir de los 50 años se produce un descenso más marcado. El estudio publicado en Actas Urológicas Españolas por Martínez Jabaloyas y colaboradores del Hospital Clínico Universitario de Valencia documenta la prevalencia de niveles bajos de testosterona en varones sanos españoles mayores de 50 años, con datos sobre testosterona total, libre y biodisponible. La literatura general sobre hipogonadismo masculino —el diagnóstico formal del déficit— estima una prevalencia de entre el 6 % y el 12 % de los hombres entre 30 y 70 años, con aumento progresivo con la edad. Lo relevante no es el número en la analítica: es lo que ese descenso implica para la calidad de vida, y que muchos de los factores que lo aceleran son perfectamente modificables.


Las señales del déficit. La Asociación Europea de Urología (EAU) describe el patrón característico del hipogonadismo de inicio tardío: fatiga persistente y falta de energía que no se resuelve con el descanso habitual; descenso del deseo sexual, pérdida de erecciones matutinas, disfunción eréctil incipiente; pérdida progresiva de masa muscular, especialmente en piernas, espalda y pecho; aumento de la grasa abdominal sin cambios significativos en la alimentación; cambios en el estado de ánimo (irritabilidad, apatía, tristeza inespecífica); dificultades de concentración y peor rendimiento cognitivo; sueño peor, más fragmentado, menos reparador; reducción de la densidad ósea con mayor riesgo de fracturas a largo plazo. Ninguna señal aislada confirma el déficit, pero cuando varias coinciden durante semanas, el paso lógico es pedir cita con el médico de cabecera del Sistema Nacional de Salud para una analítica matutina de testosterona total, libre y SHBG.


Los cinco grandes enemigos modificables. La grasa abdominal: el tejido visceral contiene aromatasa, una enzima que convierte la testosterona en estrógenos; cuanta más grasa abdominal, menos testosterona libre disponible. El efecto es bidireccional, un círculo que se retroalimenta, y se rompe con ejercicio y alimentación. El sueño insuficiente: la testosterona se produce principalmente durante el sueño profundo, con pico tras las primeras tres horas; estudios publicados en JAMA describen que cada hora adicional de sueño de calidad se asocia con un aumento promedio en torno al 15 % en los niveles. El cortisol crónico: el estrés sostenido eleva el cortisol, que funciona como antagonista directo de la testosterona; el organismo prioriza la producción de cortisol en detrimento de las hormonas anabólicas, lógica evolutiva de "no construir músculo en peligro continuado".


El sedentarismo: el músculo esquelético es un órgano endocrino que envía señales metabólicas al resto del organismo; estudios en población española asocian el estilo de vida sedentario con niveles significativamente más bajos de testosterona libre, con independencia de la edad. Y el alcohol en exceso: interfiere directamente con la producción en las células de Leydig y aumenta la actividad de la aromatasa. En España, integrado en sobremesa, aperitivo y vida social, este enemigo concreto suele estar infravalorado por el propio hombre que lo padece.


El plan de acción hormonal: cinco palancas con evidencia.


Primera, el entrenamiento de fuerza: la intervención de estilo de vida con mayor impacto documentado sobre la testosterona; pesas, máquinas o trabajo con el propio peso, 3 a 5 series por grupo muscular, dos o tres veces por semana, con cargas moderadas a altas; el HIIT también muestra resultados positivos; el ejercicio aeróbico moderado y muy prolongado puede tener el efecto contrario si se realiza en exceso, porque eleva el cortisol.


Segunda, el sueño como prioridad no negociable: entre 7 y 9 horas de calidad, con horario regular, habitación fresca y oscura, sin pantallas en la última hora, y consumo bajo de alcohol por la noche (fragmenta el sueño aunque ayude a conciliarlo).


Tercera, la alimentación que construye hormonas: la testosterona es una hormona esteroide sintetizada a partir del colesterol, por lo que una dieta crónicamente baja en grasas puede comprometer la materia prima; aceite de oliva virgen extra, aguacate, huevos, frutos secos, pescado azul son aliados. El zinc (ostras, carne de vacuno, garbanzos, semillas de calabaza) y el magnesio (nueces, semillas, espinacas, cacao puro) son minerales clave para la síntesis hormonal. La vitamina D —que actúa como prohormona y se correlaciona positivamente con la testosterona— es deficitaria en buena parte de la población española pese a la abundancia de sol; un estudio mostró que la suplementación con D3 aumentó los niveles de testosterona en torno a un 25 % en hombres con déficit previo. La proteína entre 1,2 y 1,6 g/kg/día mantiene la masa muscular.


Cuarta, la gestión activa del estrés: cualquier práctica que active el sistema parasimpático tiene efecto hormonal medible; ejercicio regular, exposición a la naturaleza, contacto social de calidad (la sobremesa como activador parasimpático eficaz), respiración consciente, mindfulness. Quinta, la luz solar y la vitamina D: 15-30 minutos diarios en cara, brazos y manos fuera de las horas centrales del verano; si la analítica del SNS muestra niveles por debajo de 30 ng/ml, plantear suplementación con D3 con el médico de cabecera.

Una nota honesta sobre suplementos.


El mercado de boosters de testosterona es enorme y, en gran parte, está respaldado por marketing más que por ciencia. La ashwagandha tiene cierto respaldo como adaptógeno que reduce el cortisol. El zinc y el magnesio tienen evidencia sólida cuando existe un déficit previo. Más allá de eso, la mayoría de los suplementos tienen evidencia débil o ausente. La AEMPS recuerda periódicamente que muchos suplementos vendidos online como boosters de testosterona contienen sustancias no declaradas y pueden ser directamente peligrosos. La inversión más inteligente está en el entrenamiento, el sueño y la alimentación.


Cuándo consultar: la terapia de reemplazo de testosterona (TRT). Indicada cuando existe un hipogonadismo confirmado: niveles de testosterona sérica por debajo del rango normal en dos extracciones matutinas distintas, con síntomas clínicos que afecten a la calidad de vida. Los beneficios documentados (resumidos por la Revista Internacional de Andrología y la evidencia internacional) incluyen mejoría de la función sexual y la libido, del estado de ánimo y la función cognitiva, aumento de la masa muscular y reducción de la grasa corporal, mejora de la densidad mineral ósea y mejora de parámetros metabólicos.


Un hito clave en seguridad cardiovascular: el ensayo TRAVERSE publicado por Lincoff y colaboradores en el New England Journal of Medicine en 2023, sobre 5.246 hombres con hipogonadismo y alto riesgo cardiovascular, demostró que la terapia de reemplazo con gel transdérmico fue no inferior a placebo respecto a eventos cardiovasculares adversos mayores; sí se observó mayor incidencia de arritmias no fatales (incluida fibrilación auricular) y de eventos tromboembólicos venosos, hallazgos a incorporar al balance individualizado.


Y un dato que matiza el optimismo terapéutico: el subestudio de fracturas del TRAVERSE, publicado por Snyder y colaboradores en el New England Journal of Medicine en enero de 2024, encontró que el tratamiento con testosterona NO redujo la incidencia de fracturas clínicas en comparación con placebo —resultado inesperado dada la mejora de densidad ósea conocida—. La TRT puede administrarse en gel transdérmico (que imita el ritmo circadiano natural), inyecciones intramusculares, parches o implantes. Está contraindicada en hombres con cáncer de próstata activo, cáncer de mama masculino o poliglobulia no controlada. En España, los tratamientos con testosterona están sometidos a prescripción médica y se dispensan en farmacia con receta; la AEMPS regula su autorización y los protocolos de uso. Aclaración fundamental: la TRT no está indicada para hombres con niveles normales que simplemente quieran optimizar.



Basado en la revisión narrativa de Romero Crespo y colaboradores publicada en la Revista Internacional de Andrología en 2026, en el ensayo TRAVERSE publicado por Lincoff y colaboradores en el New England Journal of Medicine en 2023, en el subestudio de fracturas publicado por Snyder y colaboradores en el New England Journal of Medicine en 2024, y en el estudio de Martínez Jabaloyas y colaboradores del Hospital Clínico Universitario de Valencia publicado en Actas Urológicas Españolas en 2008.


🧠 Temas principales del episodio


• La testosterona como hormona sistémica más allá de la "hormona sexual"

• Receptores en cerebro, vasos sanguíneos, hígado, hueso, corazón, tejido graso

• Síntesis en células de Leydig y eje hipotálamo-hipófisis-testículo

• Ritmo circadiano: pico matutino, descenso a lo largo del día

• La testosterona como palanca modificable por hábitos

• El declive del 1-2 % anual a partir de los 30

• El descenso más marcado a partir de los 50

• Prevalencia de hipogonadismo en hombres españoles mayores de 50 (Hospital Clínico de Valencia)

• Prevalencia general de hipogonadismo (6-12 % entre 30 y 70 años)

• Las señales del déficit según la Asociación Europea de Urología

• Fatiga, pérdida de músculo, grasa abdominal, ánimo bajo

• Pérdida de erecciones matutinas, descenso del deseo

• Las cinco amenazas modificables

• La grasa visceral y la aromatasa

• El sueño profundo como momento clave de producción

• El cortisol crónico como antagonista directo

• El sedentarismo y el músculo como órgano endocrino

• El alcohol en exceso y la cultura social española

• Las cinco palancas con evidencia

• El entrenamiento de fuerza como intervención principal

• El HIIT y la prudencia con el aeróbico muy prolongado

• El sueño 7-9 horas como prioridad no negociable

• Las grasas saludables como materia prima hormonal

• Zinc, magnesio y vitamina D

• La sobremesa como activador parasimpático

• El ensayo TRAVERSE (NEJM 2023) y la seguridad cardiovascular de la TRT

• Las arritmias no fatales y la tromboembolia venosa como matices

• El subestudio de fracturas (Snyder, NEJM 2024) y su resultado inesperado

• Indicación de la TRT: hipogonadismo confirmado + síntomas

• Contraindicaciones: cáncer de próstata activo, cáncer de mama masculino, poliglobulia

• La regulación AEMPS y la prescripción médica obligatoria

• La revisión española de Romero Crespo et al. en la Revista Internacional de Andrología (2026)

• Análisis cultural español: la cultura del aguante masculino y la consulta tardía


📖 Conceptos, estudios y referencias mencionados


• Romero Crespo et al. — Revista Internacional de Andrología (2026)

• Ensayo TRAVERSE — Lincoff et al. NEJM (2023)

• Subestudio de fracturas — Snyder et al. NEJM (2024)

• Martínez Jabaloyas et al. — Actas Urológicas Españolas (2008)

• ASESA — Asociación Española de Andrología, Medicina Sexual y Reproductiva

• EAU — European Association of Urology, Guidelines on Sexual and Reproductive Health

• AEU — Asociación Española de Urología

• AEMPS — Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios

• Células de Leydig

• Eje hipotálamo-hipófisis-gonadal

• Testosterona total, libre, biodisponible y SHBG

• Aromatasa y conversión a estrógenos

• Modelo de saturación de testosterona

• Hipogonadismo primario, secundario y funcional

• Geles transdérmicos, inyecciones intramusculares, parches, implantes

• Antígeno prostático específico (PSA) y tacto rectal en seguimiento de TRT

• Ashwagandha como adaptógeno

• Zinc, magnesio y vitamina D3

• Dieta mediterránea y composición lipídica

• HIIT (entrenamiento interválico de alta intensidad)

• Mindfulness y sistema nervioso parasimpático


🆘 Recursos oficiales de ayuda en España


• Médico/a de familia — Atención Primaria del Sistema Nacional de Salud (puerta de entrada gratuita: solicitud de analítica matutina de testosterona total, libre y SHBG; derivación a Urología o Endocrinología cuando proceda)

https://www.sanidad.gob.es/


• Urología y Andrología del Sistema Nacional de Salud — por derivación del médico de cabecera cuando se confirma hipogonadismo o existen síntomas que requieren valoración especializada

https://www.sanidad.gob.es/


• Endocrinología del Sistema Nacional de Salud — por derivación cuando el cuadro sugiere causa endocrina compleja o requiere seguimiento hormonal continuado

https://www.sanidad.gob.es/


• ASESA — Asociación Española de Andrología, Medicina Sexual y Reproductiva

https://www.asesa.org/


• Asociación Española de Urología (AEU)

https://www.aeu.es/


• Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN)

https://www.semergen.es/


• Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC)

https://www.semfyc.es/


• Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI)

https://www.fesemi.org/


• AEMPS — Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (regulación de tratamientos hormonales y advertencias sobre suplementos no autorizados)

https://www.aemps.gob.es/



🌿 Idea clave del episodio


La testosterona no es destino.

Es palanca.

Es una hormona que regula la energía, el músculo, el ánimo, el sueño, la concentración y la salud cardiovascular.

Y que responde como pocas a cómo se duerme, cómo se entrena, cómo se come y cómo se gestiona el estrés.

A partir de los 30, los niveles empiezan a bajar.

Un 1 o 2 % al año.

Una curva lenta, silenciosa.

Que rara vez produce un síntoma brusco.

Lo que produce es una acumulación progresiva de cambios que muchos hombres atribuyen, sin más, a hacerse mayor o al estrés del trabajo.

Más cansancio.

Menos energía.

Más dificultad para ganar músculo.

Más facilidad para acumular grasa abdominal.

Menos claridad mental.

Cambios en el ánimo, en la motivación, a veces en el deseo.

Y aquí está la noticia central de este episodio: muchos de los factores que aceleran ese declive son completamente reversibles.

La grasa abdominal.

El mal sueño.

El estrés crónico.

El sedentarismo.

El alcohol en exceso.

Cinco factores que están, en gran medida, en manos del propio hombre para cambiarlos.

Si estás escuchando este episodio, esto te toca a ti como persona.

Tu cuerpo es el tuyo.

Las palancas concretas están al alcance esta misma semana.

Las dos o tres sesiones de fuerza que empiezan el lunes.

Las horas de sueño que blindas a partir de hoy.

El aceite de oliva virgen extra y el pescado azul que vuelven al menú.

La grasa abdominal sobre la que se trabaja con criterio.

La analítica matutina —testosterona total, libre y SHBG— que pides al médico de cabecera del Sistema Nacional de Salud si los síntomas llevan meses sin remitir.

La fortaleza adulta del siglo XXI no consiste en aguantar solo.

Consiste en cuidarse con criterio.

Si las frases heredadas condicionaron generaciones —"los hombres no lloran", "no seas dramático", "eso son nervios", "cosas de la edad"—, hoy se contradicen no diciendo lo contrario en alto, sino haciendo lo contrario en silencio.

Durmiendo.

Entrenando.

Comiendo bien.

Hablando cuando hace falta.

Y pidiendo la cita cuando los síntomas lo justifican.

Esa es la versión adulta del cuidado.

Y empieza esta semana en la agenda y en el cuerpo.

Y cuando los hábitos no son suficientes, la medicina ofrece herramientas con evidencia sólida y un perfil de seguridad bien estudiado.

La conversación con el médico, informada y sin tabúes, es parte del plan.

No su fracaso.

Healthy Swappers

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